Los MW instalados en Italia aún son muy escasos: 200 en julio de 2008. Pero las primas por kWH son mayores que las españolas, y en muchos lugares no hay límite al tamaño de la instalación para recibirlas, por lo que los proyectos presentados suman ya 12.000 MW. Se han propuesto incluso proyectos de 100 MW en Sicilia. Queda claro que no todos los proyectos recibirán las ayudas, y probablemente la inmensa mayoría de ellos queden en el aire.
Las primas son más elevadas en Italia que en España, como ha quedado dicho, y algunos inversores ya se han planteado ‘emigrar’ a este país, donde está todo por hacer, pero la moneda tiene también otra cara: la burocracia. Además, ante la avalancha de solicitudes, algunas administraciones locales han puesto límite al tamaño de las instalaciones.
Hay otra similitud con España: los inversores privados, normalmente particulares que quieren invertir los ahorros de su vida en algo que no sea bolsa, se decantan lógicamente por las instalaciones pequeñas y sobre tejado, mientras que grandes inversores y empresas se interesan por las huertas solares de gran tamaño. Conscientes de lo que ha ocurrido en España, con grandes capitales acaparando las ayudas económicas proporcionadas por el estado, ya se ha pedido a los legisladores que fomenten las pequeñas instalaciones integradas en tejado desde el principio.